Cantar de Mío Cid
Hola, soy Álvaro y
hoy os voy a hablar del llamado Poema del Mio Cid.
Como todos sabéis, a este
poema también se le conoce como Cantar de Gesta: cantar, porque se concibió
para ser recitado o cantado por los juglares y de gesta porque narra
hazañas de un famoso personaje llamado Rodrigo Diaz de Vivar, el Cid Campeador.
La palabra cid (hombre fuerte y
valeroso) viene del árabe (sayyid = señor) que era
como consideraban los castellanos medievales a Mio Cid Ruy Díaz
de Vivar El Campeador.
Su origen no ha sido muy discutido. Algunos
autores, como Ramón Menéndez Pidal consideraba que el
Cantar de Mio Cid era obra de un juglar de Medinaceli compuesta
alrededor de 1140, menos de medio siglo después de la muerte del Cid (1099 en
Valencia). Otros autores como Colin Smith señala como autor a Per
Abbat en base al manuscrito hallado en el S.XVIII en el Monasterio de las
monjas clarisas de Vivar (Burgos).
La realidad es que el códice del cantar de Mio
Cid que hay en la Biblioteca Nacional de España se encuentra en un delicado
estado de conservación y en muchas de sus hojas hay manchas de color pardo
oscuro debido a los reactivos utilizados ya desde el siglo XVI.
Es interesante el sistema métrico tan irregular
que se usa en el poema, basado en versos largos separados cada verso en
dos partes internas o hemistiquios. Y sino, fijaos:
De los sos ojos
tan fuertemientre lorando : 5+8=13
Tornava la cabeça
i estava los catando : 7+7=14
Vio puerta
abiertas e uços sin cañados : 6+6=12
El poema se
divide en tres cantares: el Cantar del Destierro: El Cid va camino del
destierro acompañado de sus amigos y seguidores, El Cantar de las Bodas, que se
centra en la conquista de Valencia y el Cantar de la afrenta de Corpes y
finaliza con las nuevas bodas de sus hijas.
¿Sabíais que según la ira regia que
aparece en el primer cantar implicaba la ruptura de los vínculos entre el rey y
su vasallo, el cual debía abandonar las tierras? Ahora pensad en las relaciones
entre el Rey y el Cid.
En el Cantar de Mio Cid se trata el
tema del honor, un valor de gran importancia para la gente de la época. La
necesidad de recuperar la honra perdida es lo que da impulso a las hazañas
acometidas por el héroe. El poema se inicia con el destierro
del Cid, primer motivo de deshonra, tras una acusación de robo.
En esta imagen está acompañado de su fiel compañero, su caballo, llamado Babieca
Estas son las espadas Tizona y Colada que el
Cid regaló a sus yernos.
El Cid representa todas las virtudes un héroe: fortaleza, lealtad, justicia, valentía, prudencia, guerrero y culto. Por ello son utilizados epítetos épicos como Mío Cid Campeador.
A pesar de que el Cid Campeador es un personaje histórico real debemos saber que en el cantar está muy mitificado y que entre su vida y el poema existen importantes diferencias.
Propio de la época, y así se refleja en el Poema de Mío Cid, las mujeres aparecen como subordinadas a su señor, como por ejemplo, cuando Doña Jimena de rodillas ante el Cid, le besa las manos y le dice:
“Merced
os pido, Buen Cid, noble barba tan crecida”
Aquí ante
vos me tenéis, Mio Cid y a vuestras hijas (…)
Finalmente, os
recomiendo la página www.caminodelcid.org.
En ella podéis encontrar todas las rutas y caminos que hizo este famoso
caballero. Es mágico y fantástico poder recorrer las sendas históricas y
literarias de Rodrígo Díaz de Vivar. Te puedes sentar en la orilla del río,
disfrutar de un mirador y sentirte un privilegiado del tiempo. ¡Atrévete!